sábado, 22 de marzo de 2008

¿Os habéis preguntado alguna vez si sois el tipo de persona que hace algo o la que mira a otro lado?


Cada día yo miro a otra parte cuando me encuentro con cosas que no me gustan. No poso mis ojos sobre el hombre del banco que todos los días está sentado frente a mi casa, ni en la pobre mujer sucia y demente que recoge colillas en el intercambiador. Tampoco en los inmigrantes agotados que vuelven a casa tras largas jornadas en la construcción. Prefiero pensar en lo desgraciada que soy porque fulanito no me llama o que ganas tengo de salir a comprarme esos zapatos que vi en una revista. Tengo amigos que si se fijan en todas esas personas, que ceden los asientos a las ancianitos en el metro, colaboran con ONG e incluso pasan sus vacaciones en países pobres ayudando a aquellos que lo necesitan.

Pero mi pregunta no iba referido a eso, sino a una situación en la que tu propia vida se viera amenazada por no mirar a otro lado. Hace unas semanas echaron en la tele el documental “El alma de los verdugos”. Constaba de dos partes, la primera trataba de la dictadura argentina. Me impresionó. Debo reconocer que apenas sabía nada del tema, en las clases de historia mucha reforma agraria del año mil ochocientos pero nada de historia contemporánea. A pesar del dramatismo de las experiencias narradas había algunas que tenían un punto hasta cómico, la manera en que se establecían relaciones entre los torturados y los torturados. Era sorprendente. Desaparecieron unas 30000 personas, y nadie hizo nada. La población en general no se movió por aquellos que secuestraban y desaparecían, pero si hubo personas que denunciaron lo que estaba ocurriendo a riesgo de su propia vida. Y de ahí la pregunta ¿Quiénes sois vosotros? ¿El tipo de persona que se llevan a su vecino y su familia y no dice nada, hace como si esas personas jamás hubieran existido o aquella que denuncia que cuenta a los demás lo que está ocurriendo? Cada uno de nosotros va a su rollo, en general no queremos problemas por eso cada día miramos a otro lado pero ¿qué pasa cuando ya estás metido en ese problema? Hotel Rwanda, bonita película, pero lo más bonito es como una persona en principio insensible a los problemas ajenos se involucra hasta el fondo con tal de ayudar a los demás. Es cierto que no debemos olvidar que todo eso va aderezado con la banda sonora y los planos del director, pero la historia está basada en un hecho real, y sabemos que existen personas así. ¿Qué tipo de persona sois? Yo, sinceramente, espero no tener que averiguarlo nunca.

lunes, 10 de marzo de 2008

Democracia

Somos afortunados por vivir en un país democrático. La democracia es la mejor de todas las posibles formas de gobierno. El pueblo tiene el poder, es decir, nosotros en días como hoy elegimos a nuestros representantes. En resumen, mola ser un país democrático. Esto que acabo de exponer es de una forma muy resumida y simplificada lo que nos tramite la sociedad, nuestros padres, el colegio y todo aquello que nos rodea. Digamos que son unos axiomas que simplemente aprendemos, frases que repetimos y no pensamos de una manera profunda en ellas.
En mi opinión creo que se dan paradojas muy interesantes en esta forma de gobierno que tenemos. El pueblo ostenta el poder, de ahí que sea tan importante su participación en los comicios; pues somos nosotros los que con nuestro voto decidimos quien es nuestro gobierno. Cuanto más importante sean las votaciones más gente acudirá a las urnas, pero eso mismo hace que el voto individual de cada uno tenga una menor importancia. Por tanto, cuanto más importante es la elección, menos importa que una persona vote o no. ¿Valen todos los votos lo mismo? Es evidente que no, pero esto es algo que nunca nadie cuestiona o no se atreven a cuestionar. De una manera simple, no es lo mismo el voto de un listo que el del un tonto. Entendiendo que tonto y listo no tiene nada que ver ni el coeficiente intelectual ni con el nivel de estudios. Probablemente el listo vea más allá de los mítines electorales, de las frases que no dicen nada y de toda la parafernalia que rodea al político. El tonto se queda con la parte externa, con los discursos cansinos y repetitivos. La democracia respeta todos los partidos políticos, pero en votaciones como las nuestras el gobierno electo suele ser por un porcentaje que ronda entre el 55-65% de los votos, por tanto queda entre un 35-45% de la población que no quiere tener el gobierno que otros han elegido y se tienen que aguantar al menos durante cuatro años. Diciéndolo con otras palabras, para los ganadores es democracia para los perdedores es dictadura. Elegimos un partido como gobierno, no a unas personas como ministros. Nuestras elecciones no son de personas, sino de partidos que representan ideales. Y eso me resulta hasta cómico. ¿Realmente existen los ideales políticos? Nuestra sistema económico es de tipo capitalista, y la política económica es algo que está por encima de cualquier partido político, es decir, la economía se mueve por si misma y poco puede hacer el ministro de turno. Por tanto poco importa que el partido A diga que van a hacer a la gente menos pobre si eso es algo que no pueden controlar.
Se suele decir que la democracia es la forma de gobierno menos dañina de las que conocemos. No sé si tal afirmación es cierta, soy hija de la democracia, pero estoy segura que ha de existir otras formas de gobierno mucho más eficaces pero como pensamos que esta es la guay, la única válida, no se investigan o prueban otras cosas. El género de la ciencia ficción suele tener la etiqueta de “para frikis” o “para niños” pero en muchos libros buenos de este género las sociedades futuras no se rigen por una democracia si no por otros tipos de gobierno. Y como bien sabéis muchos de los autores de la ciencia ficción tales como J. Verne o A. Clarke fueron auténticos visionarios…