lunes, 10 de marzo de 2008

Democracia

Somos afortunados por vivir en un país democrático. La democracia es la mejor de todas las posibles formas de gobierno. El pueblo tiene el poder, es decir, nosotros en días como hoy elegimos a nuestros representantes. En resumen, mola ser un país democrático. Esto que acabo de exponer es de una forma muy resumida y simplificada lo que nos tramite la sociedad, nuestros padres, el colegio y todo aquello que nos rodea. Digamos que son unos axiomas que simplemente aprendemos, frases que repetimos y no pensamos de una manera profunda en ellas.
En mi opinión creo que se dan paradojas muy interesantes en esta forma de gobierno que tenemos. El pueblo ostenta el poder, de ahí que sea tan importante su participación en los comicios; pues somos nosotros los que con nuestro voto decidimos quien es nuestro gobierno. Cuanto más importante sean las votaciones más gente acudirá a las urnas, pero eso mismo hace que el voto individual de cada uno tenga una menor importancia. Por tanto, cuanto más importante es la elección, menos importa que una persona vote o no. ¿Valen todos los votos lo mismo? Es evidente que no, pero esto es algo que nunca nadie cuestiona o no se atreven a cuestionar. De una manera simple, no es lo mismo el voto de un listo que el del un tonto. Entendiendo que tonto y listo no tiene nada que ver ni el coeficiente intelectual ni con el nivel de estudios. Probablemente el listo vea más allá de los mítines electorales, de las frases que no dicen nada y de toda la parafernalia que rodea al político. El tonto se queda con la parte externa, con los discursos cansinos y repetitivos. La democracia respeta todos los partidos políticos, pero en votaciones como las nuestras el gobierno electo suele ser por un porcentaje que ronda entre el 55-65% de los votos, por tanto queda entre un 35-45% de la población que no quiere tener el gobierno que otros han elegido y se tienen que aguantar al menos durante cuatro años. Diciéndolo con otras palabras, para los ganadores es democracia para los perdedores es dictadura. Elegimos un partido como gobierno, no a unas personas como ministros. Nuestras elecciones no son de personas, sino de partidos que representan ideales. Y eso me resulta hasta cómico. ¿Realmente existen los ideales políticos? Nuestra sistema económico es de tipo capitalista, y la política económica es algo que está por encima de cualquier partido político, es decir, la economía se mueve por si misma y poco puede hacer el ministro de turno. Por tanto poco importa que el partido A diga que van a hacer a la gente menos pobre si eso es algo que no pueden controlar.
Se suele decir que la democracia es la forma de gobierno menos dañina de las que conocemos. No sé si tal afirmación es cierta, soy hija de la democracia, pero estoy segura que ha de existir otras formas de gobierno mucho más eficaces pero como pensamos que esta es la guay, la única válida, no se investigan o prueban otras cosas. El género de la ciencia ficción suele tener la etiqueta de “para frikis” o “para niños” pero en muchos libros buenos de este género las sociedades futuras no se rigen por una democracia si no por otros tipos de gobierno. Y como bien sabéis muchos de los autores de la ciencia ficción tales como J. Verne o A. Clarke fueron auténticos visionarios…

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