domingo, 24 de febrero de 2008

Amores que si duran

Mis abuelos llevan casados 52 años. Cuando se conocieron mi abuela tenía quince y mi abuelo veintitrés años. Tras dos años de noviazgo se casaron en una sencilla ceremonia. Criaron a dos hijos y lograron salir adelante en una época que no fue fácil para nadie. A pesar del tiempo transcurrido el amor que se profesan y demuestran me asombra. Ayer hablando con mi abuela me contaba lo siguiente: El pasado jueves (día de los enamorados) mi abuelo salió a pasear por el campo. Ella se sintió molesta porque no le pidió que la acompañara y a medida que se acercaba la hora de comer la cosa fue en aumento, pues mi abuelo tardaba demasiado y ella tenía que hacer más labores. Le llamó al móvil (si, mis abuelos son modernos y cada cual tiene su móvil) para preguntarle donde estaba y cuanto tiempo iba a tardar. Él le dijo que aún se retrasaría un poco, mi abuela estaba cada vez más molesta y a punto de ponerse a comer cuando sonó el timbre. “Quien es” debió de ella a lo que mi abuelo respondió “tu príncipe” un poco sorprendida le abrió la puerta y al franquear el umbral de la casa mi abuela se dio cuenta que su marido llevaba un ramo de flores que él mismo había recogido durante el paseo por el campo. Mi abuela me dijo que se había sentido totalmente embriagada por ese simple y precioso acto de mi abuelo.
La historia me conmovió, la manera en que se quieren es admirable después de tantos años. No conozco ninguna otra pareja que se demuestren así su amor, y no es porque sean mis abuelos… Esto me ha llevado a pensar lo difícil que ha de ser encontrar un amor así. Una persona que esté siempre contigo, que este dispuesto a sacrificarse por ti y tu por ella, desde luego. A veces pienso que el momento que nos ha tocado vivir lo complica todo. Cuando la gente se casa, o se une de algún modo, sabe que no es para siempre. A diferencia de generaciones anteriores, cuando aquella unión era para siempre, nosotros sabemos que el contrato se puede romper cuando queramos y tal vez por eso no luchemos tanto por las relaciones. Sabemos que podemos dejarlas cuando deseemos y encontrar otras nuevas que también podremos dejar. Desde luego si una pareja no es feliz no deben permanecer juntos por siempre jamás, pero también creo que las personas cada vez luchan menos por sus relaciones. Somos la generación del usar y tirar; kleenex, toallitas limpiadoras, bayetas de un solo uso… y chicos/as de un rato.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Bueníssimo tu post...hay quienes llaman a esta época la del zapping sentimental....hoy tooodos los vínculos...pareja,amigos,familia....se pueden joder en un instante de impulso o de lo que sea y aquí no pasa nada y vamos por más....

Triste....